AFICIÓN DEPORTIVA BALONCESTO,LIGA ENDESA Rigoberto Mendoza, capaz de lo mejor y de lo peor

Rigoberto Mendoza, capaz de lo mejor y de lo peor


El escolta dominicano del Obradoiro, Rigo Mendoza, cuajó el mejor partido de su temporada ante el Gran Canaria, pero no acaba por asentarse en la capital gallega

No suele ser común que un jugador afincado en ligas latinoamericanas depare en la ACB con 31 años por primera vez. Algo atípico no tiene porque ser sinónimo de fracaso pensarían en las oficinas del Obradoiro, pues, en verano, se lanzaron a por los derechos de Rigo Mendoza. El dominicano deparó en Santiago como “un jugador polivalente que destaca por su capacidad de anotación e inteligencia táctica”.

Unas cualidades, las definidas por Eduardo Pascual en su presentación, que reflejó sobre el parqué del Fontes do Sar recién aterrizado del mundial de Filipinas, Japón e Indonesia. Los 11 y 16 puntos ante Palencia y Mornar en sus dos primeras apariciones con la elástica gallega hicieron que se ganara el beneplácito de la afición desde muy temprano. Sin embargo, aquel Rigo Mendoza que se las prometía muy felices, sufrió un duro contratiempo.

Dura lesión en su mejor momento

Todo cobra una mayor relevancia al concretar que los 16 puntos en Mornar se produjeron en menos de tres cuartos, pues un incidente al final de dicho periodo truncaría por completo su desempeño. Una acción fortuita le lleva a golpearse contra el soporte y salir muy mal parado, tres vértebras fracturadas y unos noventa días de recuperación. Llegar, triunfar y sufrir lo peor del deporte, el vaivén de emociones en apenas una semana era digno de estudio.

El club lo arropó a Rigo Mendoza desde un primer momento, incluso renovándolo hasta 2026 a finales de noviembre, cuando el dominicano se encontraba a mitad de su largo tratamiento. Se nutrió de la última tecnología para recortar los plazos devolviendo esa confianza al club y, gracias a la máquina MBST, conocida como “máquina milagro”, ya estaba completamente disponible en diciembre.

Regreso fulgurante y montaña rusa de emociones

Rigo Mendoza volvió a llegar y besar el santo. Redebutó en un campo pantanoso y muy mediático, ante el Breogán en el caliente derbi gallego. Tuvo que ser allí, en la cancha de su máximo rival, donde el Obradoiro se reencontrase con la victoria debido, en parte, a la actuación del dominicano. Los once puntos anotados, con un 100% de efectividad, así le avalaron. Una vuelta quizás demasiado meteórica que el mismo ha admitido “haberle confundido”.

Rigo Mendoza
Fuente: Obradoiro CAB

Después de la majestuosidad viene la plebe y de lo excelencia el deterioro. Algo así ha pasado por la cabeza de un Rigo Mendoza que, en los siguientes cinco encuentros, ha anotado 19 puntos en total, yéndose de vacío en dos de ellos, y siendo un jugador meramente de rotación hasta este fin de semana. Moncho Fernández decidió darle más minutos y el caribeño no falló, pues firmó el mismo número de puntos que en los cinco choques anteriores.

Ahora le toca encontrar un balance, un equilibrio que le asiente como uno de los referentes de un Obradoiro con la soga al cuello. A expensas de que pueda llegar alguna incorporación y siendo conscientes de la enorme calidad, pero también inconsistencia de Howard, Rigo Mendoza se presenta como un héroe sin capa para la afición santiaguesa.

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